MENSAJE A REUNIÓN DE GRUPOS SOLIDARIOS EN PANAMÁ
Queridos amigos panameños:
Por varias vías nos llegan informaciones sobre sus actividades en apoyo a la justa batalla por nuestra liberación.
Nos llena de fuerzas ver cómo se suman amigos a esta causa una vez conocen la colosal injusticia que nos mantiene en prisión.
En lo personal, ha sido para mi de gran emoción y estímulo saber que el pueblo panameño, y en especial su estudiantado universitario, va conociendo este caso y va alzando su voz en diferentes tribunas en reclamo de justicia y libertad. En mi corazón guardo imborrables recuerdos de momentos de mi vida en Panamá y mi amor hacia su pueblo, alegre y solidario como el pueblo cubano, es indestructible.
Ayer, en una sala de la Corte de Apelaciones de Atlanta volvió nuestra razón a levantar la verdad donde la mentira, la avaricia y el odio no pueden alcanzarla. Una vez más los fiscales miamenses, que representan a la actual administración de este país no pudieron defender lo indefendible: sus cargos carentes de evidencias y fundamentos de todo tipo, así como las descomunales sentencias que recibimos cada uno de los cinco.
No hay fecha límite para la respuesta por parte del panel de jueces del Onceno Circuito a nuestra apelación. Esperamos con paciencia, con firmeza y con optimismo que se haga justicia, como ocurrió con este panel en agosto de 2005.
Los lazos de hermandad entre Cuba y Panamá se han ido fortaleciendo más en los últimos años. Nada podrá impedir esa unidad de raíz histórica y sentimientos que tienen nuestros pueblos.
Dijo José Martí: “Juntarse: esta es la palabra del mundo” y eso están haciendo nuestros pueblos en toda la América en aras de alcanzar la plena soberanía, cansados de soportar las injusticias que hacen más rico al rico y más pobre a los pobres; conscientes de que un mundo mejor sólo es posible con la solidaridad, sin egoísmo, sin injerencia de los poderosos en nuestros asuntos, sin imperialismo.
En nombre de los cinco, permítanme agradecerles infinitamente su apoyo y darles un fuerte abrazo.
¡Viva la solidaridad!
¡Hasta la victoria siempre!
Antonio Guerrero Rodríguez
U.S.P Florence, Colorado
21 de agosto de 2007